Un militar adscrito al Batallón Jaime Rooke habría tenido un episodio de alteración psicológica y efectuó disparos en la tarde del 25 de agosto; no se reportaron heridos y las autoridades controlaron la situación.
La tarde del lunes 25 de agosto se vivieron momentos de pánico en el casco urbano del municipio de Dolores (sur del Tolima) después de que habitantes reportaran ráfagas de fusil que retumbaron en la zona. Inicialmente circularon versiones que hablaban de un posible enfrentamiento con grupos armados, pero las autoridades descartaron esa hipótesis tras verificar los hechos.
El alcalde John Armando Vergel explicó que el origen del ruido fueron disparos realizados desde el interior de un alojamiento militar: un soldado adscrito al Batallón Jaime Rooke, de la Sexta Brigada, habría tenido un episodio de alteración psicológica, se encerró y accionó su arma de dotación en varias oportunidades.
Pese al temor generalizado, no se registraron personas heridas ni daños materiales. Tras el incidente, el Ejército y la Alcaldía emitieron un parte de tranquilidad indicando que el control está garantizado y que la comunidad recuperó la calma; las autoridades también anunciaron que se adelanta una investigación interna sobre lo ocurrido y pidieron a la ciudadanía evitar la difusión de rumores.










