La ausencia de una curul propia en la Cámara de Representantes obligó al Partido Liberal en el Tolima a reorganizar su conducción política. Los estatutos ya trazaron la nueva ruta y definieron quiénes concentrarán el liderazgo de la colectividad rumbo a las próximas elecciones.
Las elecciones legislativas dejaron un nuevo panorama para el Partido Liberal en el Tolima. La colectividad perdió su única curul propia en la Cámara de Representantes, un resultado previsible que llegó después de varios meses de diferencias internas y de los cuestionamientos que rodearon la gestión política de la entonces representante Olga Beatriz González, cuya distancia con el director natural del partido en el departamento, Mauricio Jaramillo Martínez, terminó reflejándose en la falta de una estrategia unificada para enfrentar la opinión popular en los comicios.
Con ese escenario, la principal pregunta pasó a ser quién asumiría el liderazgo del partido en el Tolima. La respuesta está en los estatutos del liberalismo. Ahora, las decisiones más importantes quedarán en manos de las credenciales de mayor jerarquía que conserva la colectividad: los diputados Carlos Reyes y Julio César Morato, el concejal de Ibagué Javier Mora, además del Directorio Departamental, los alcaldes y concejales liberales que mantienen representación en los diferentes municipios.
El diputado Julio César Morato explicó que la colectividad seguirá funcionando bajo esa estructura y descartó que exista una división interna. «El Partido Liberal en el Tolima no está dividido. Están las dos credenciales de los diputados, el doctor Carlos Reyes, el presente, la credencial del Concejo, el concejal Javier Mora, y los diferentes alcaldes y concejales de los municipios, los cuales están alineados o están en consecuencia con lo que está solicitando el sector departamental», afirmó el dirigente.
Ese mismo esquema también definirá la entrega de avales para las próximas elecciones. De acuerdo con el diputado Morato, los estatutos establecen que los congresistas con la mayor votación en cada municipio tendrán participación en esa decisión, siempre en coordinación con el Directorio Departamental. En el caso del Tolima, esa responsabilidad recaerá principalmente sobre los senadores Óscar Sánchez León y María Eugenia Lopera, quienes acompañarán el proceso de selección de candidatos para alcaldías, concejos y la Asamblea Departamental.
El reto que comienza para el liberalismo tolimense no será menor. Sin una representación propia en la Cámara, la responsabilidad de mantener vivo el partido, fortalecer su presencia en el territorio y conducir el rumbo político de la colectividad recaerá, en buena medida, sobre los diputados Julio César Morato y Carlos Reyes, quienes tendrán la misión de liderar un departamento entero sin la estructura y el peso institucional que normalmente representa un congresista. Será una tarea exigente, pero también una oportunidad para demostrar que el liderazgo, la cercanía con las bases y el trabajo territorial pueden abrir un nuevo camino para el liberalismo. Con ese nuevo tablero político, el partido buscará dejar atrás los errores que marcaron el pasado reciente y sorprender con una dirigencia que tendrá en sus manos la posibilidad de reconstruir la confianza, recuperar espacios y escribir una nueva página para la colectividad en el Tolima.










