La magistrada Lombana salvó parcialmente su voto y advierte que testimonios “viciados por su ilicitud” podrían anular el proceso contra los congresistas Iván Name y Andrés Calle.
En el proceso que llevó a la Corte Suprema a ordenar la captura de los senadores Iván Leonidas Name y Andrés David Calle, las declaraciones de Olmedo López y Sneyder Pinilla de la UNGRD fueron clave. No obstante, la magistrada Cristina Lombana presentó un salvamento parcial de voto alertando sobre posibles irregularidades en esas pruebas.
Lombana se apartó de la mayoría al considerar que los testimonios están “viciados por su ilicitud” y “no cumplen con los requisitos legales para ser valoradas como prueba”. Según la togada, esos relatos surgieron en medio de negociaciones de principios de oportunidad que quedaron inconclusas, lo cual, a su juicio, viola el debido proceso:
“El despacho instructor vulneró los derechos y las garantías fundamentales de los declarantes”
La magistrada remarca que las versiones de López y Pinilla fueron obtenidas bajo presión de guardar silencio hasta concretarse los beneficios acordados con el Ministerio Público, y por ello no serían admisibles en un juicio penal.
Además, Lombana cuestiona la acusación de peculado por apropiación a terceros, pues sostiene que “toda la prueba recaudada hasta el momento da cuenta de que el dinero presuntamente recibido era de origen privado, producto de un mutuo convenido entre Sneyder Pinilla y Pedro José Castro por $4.000 millones”.
Aunque las observaciones de la magistrada son un recurso valioso para la defensa, no suspenden la medida de aseguramiento que mantiene a Name y Calle recluidos en La Picota, en el denominado ‘Congresito’ reservado para funcionarios procesados por corrupción. No obstante, su voto queda a disposición de los abogados para solicitar la nulidad del proceso.










