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Publicado martes, Abr 21

Avanza recuperación del río Chipalo tras millonaria intervención ambiental

Cortolima entregó la primera fase de descontaminación con una inversión de $13.000 millones y destaca mejoras en la calidad del agua en Ibagué

El río Chipalo, uno de los afluentes más afectados por la contaminación en Ibagué, empieza a mostrar otra cara. Luego de años recibiendo vertimientos y residuos, la Corporación autonoma regional del Tolima entregó la primera fase de su proceso de recuperación, una intervención que busca devolverle su función ambiental y mejorar las condiciones de salud en los sectores que atraviesa.

La obra, financiada con recursos de la sobretasa ambiental, incluyó la construcción de un colector de más de 1.400 metros, además de 45 pozos en concreto y varios aliviaderos que permiten redirigir las aguas residuales. El proyecto se desarrolló en un tramo que va desde Calambeo hasta la calle 69, impactando zonas donde históricamente el río había sido usado como canal de desechos.

“El río Chipalo muestra descontaminación notable. Ahora depende de la comunidad evitar basura para mantenerlo limpio y reducir enfermedades respiratorias y gastrointestinales”, señaló Olga Lucía Alfonso Iannini, directora de Cortolima, al referirse a los resultados iniciales.

En los barrios cercanos, el cambio ya empieza a sentirse. Jhon Jairo Quiñones, líder comunal del sector, lo resume desde la experiencia: “En 45 años, nunca tan limpio. Beneficia barrios y transforma la calidad de vida”.

Más allá de la obra física, el proceso también incluyó la delimitación de la ronda hídrica y estudios técnicos para identificar riesgos, lo que permite proyectar intervenciones futuras con mayor precisión.

El río Chipalo no solo es clave para la ciudad por su recorrido pues atraviesa cerca de 100 barrios y varias comunas, sino también por su valor ambiental. En su cuenca habitan decenas de especies de flora y fauna, por lo que su recuperación tiene un impacto directo en la biodiversidad urbana.

Aun así, el reto no termina con la obra. El mantenimiento y el comportamiento ciudadano serán determinantes para que el avance no se pierda con el tiempo. Por ahora, lo que se entrega es una primera señal de recuperación en un punto que durante años fue sinónimo de contaminación.