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Publicado miércoles, Abr 09

China impone aranceles del 84% a productos estadounidenses en un nuevo choque comercial

En respuesta a las medidas de Trump, China aumentará sus tarifas a un 84% y restringirá a 18 empresas estadounidenses, marcando un nuevo episodio de tensiones comerciales.

La escalada de la guerra comercial entre Estados Unidos y China continúa: a partir del 10 de abril, el gobierno chino impondrá un arancel del 84% a las mercancías importadas de Estados Unidos. Esta nueva medida se da en respuesta a los aranceles adicionales que impuso la administración Trump, que ya alcanzaban un total del 104% sobre productos provenientes del gigante asiático.

Según el comunicado del Ministerio de Comercio chino, “La decisión de Estados Unidos de aumentar los aranceles contra China es un error tras otro. Viola gravemente los derechos e intereses legítimos de China, daña seriamente el sistema de comercio multilateral basado en normas y tiene un severo impacto en la estabilidad del orden económico global. Es un ejemplo típico de unilateralismo, proteccionismo y acoso económico”. Estas fuertes palabras denotan la firme posición del gobierno chino y su rechazo hacia lo que consideran una política comercial abusiva.

Pero la respuesta de China no se queda únicamente en el incremento de aranceles. La cartera de Comercio también ha puesto en marcha medidas adicionales para restringir las exportaciones de Estados Unidos. De acuerdo con el comunicado, se han incluido a 12 empresas estadounidenses en la lista de control de exportaciones. Entre estas se encuentran fabricantes de equipos y empresas de ingeniería, vinculadas con sectores estratégicos como drones (BRINC), aeronáutica (Novotech), maquinaria (Marvin Engineering Company) y radares (Echodyne). A la par, otras seis compañías, entre ellas proveedores de equipos militares como Cyberlux y Sierra Nevada, han sido catalogadas como “entidades no confiables”. Estas acciones tienen el objetivo de limitar el intercambio de artículos de doble uso, es decir, aquellos productos que pueden ser utilizados tanto en aplicaciones civiles como militares.

Este nuevo movimiento de la cartera comercial china se produce en una coyuntura de gran incertidumbre global, en el que las medidas proteccionistas de Trump han encendido temores sobre una posible recesión y un nuevo esquema en las relaciones comerciales internacionales. A pesar de que el presidente de Estados Unidos ha negado la posibilidad de una pausa en los aranceles, la administración china insiste en que el diálogo es la única vía para resolver estas diferencias. En ese sentido, se ha pedido a Washington que resuelva sus conflictos comerciales a través de un “diálogo igualitario” basado en el respeto mutuo.

De hecho, el funcionario de la Casa Blanca sostuvo que, a pesar de las amenazas, Estados Unidos se encuentra esperando una llamada del líder chino, Xi Jinping, para explorar vías de negociación. Sin embargo, por el momento, las decisiones anunciadas por ambas partes parecen encaminadas a endurecer la disputa, lo que podría tener consecuencias importantes en la estabilidad del comercio mundial.