Desde el 1 de enero rige un decreto de emergencia económica que cambia reglas del IVA y otros impuestos, impactando compras internacionales y varios productos de consumo.
Desde este primero de enero, los colombianos comenzaron a sentir en el bolsillo los efectos de una nueva reforma tributaria incluida en el Decreto 1474 de 2025, expedido por el Gobierno Nacional en el marco de la emergencia económica. La medida busca recaudar cerca de 11 billones de pesos para atender un déficit fiscal que supera los 16 billones.
Uno de los cambios más visibles afecta directamente a quienes realizan compras por plataformas internacionales como Amazon, Shein o Temu. Hasta ahora, los productos importados con un valor inferior a 200 dólares estaban exentos del IVA. Con la nueva norma, ese beneficio se reduce de manera significativa y solo cobija compras de hasta 50 dólares.
Esto significa que la mayoría de pedidos que superen ese monto deberán pagar IVA, lo que incrementa el valor final que asumen los compradores, incluidos muchos consumidores del Tolima que utilizan estas plataformas para adquirir ropa, tecnología y artículos del hogar.
El decreto también trae ajustes en los impuestos a los licores. El IVA para bebidas alcohólicas como vinos, rones y aguardientes pasa del 5 % al 19 %, mientras que el impuesto al consumo se eleva al 30 % del valor de la botella, con un cobro adicional según el grado de alcohol. La cerveza, por su carácter de consumo masivo, queda por fuera de este aumento.
En el caso de los cigarrillos, el incremento es uno de los más fuertes. El impuesto por cajetilla sube de manera considerable, y los vapeadores también quedan gravados con una tarifa del 30 %, más un cobro adicional por cada mililitro de contenido.
Los bienes considerados de lujo, como motos de alto cilindraje, yates, helicópteros y vehículos de alto valor, también pasan a pagar una tarifa más alta de IVA, que se fija ahora en el 19 %.
A partir de 2026, además, se aplicará un impuesto al patrimonio para personas con bienes superiores a los 2.094 millones de pesos, con tarifas progresivas que pueden llegar hasta el 5 %. En paralelo, se estableció una sobretasa al impuesto de renta para el sector financiero.
Finalmente, el Gobierno reactivó la normalización de capitales, un mecanismo que permite declarar activos no reportados ante la Dian pagando un impuesto del 19 %.
En conjunto, el decreto entra a regir de inmediato y tendrá efectos directos en el consumo cotidiano, especialmente en las compras internacionales y en productos de uso frecuente. Un panorama que marca el inicio de 2026 con precios más altos en varios frentes.










