El congresista del Centro Democrático fue hallado culpable de amañar contratos públicos y recibir millonarias coimas; el fallo incluye inhabilidad y una multa multimillonaria.
La Corte Suprema de Justicia condenó a 23 años de prisión al senador Ciro Ramírez, tras encontrarlo responsable de integrar un entramado de corrupción conocido como ‘Las Marionetas’, que operaba mediante la manipulación de contratos públicos.
La Sala de Primera Instancia del alto tribunal determinó que el congresista incurrió en los delitos de concierto para delinquir agravado, cohecho propio e interés indebido en la celebración de contratos. “Resuelve imponer a Ciro Alejandro Ramírez penas principales de 279 meses, e inhabilitarlo para el ejercicio de derechos y funciones públicas por 280 meses”, señala la sentencia, que aún puede ser apelada.
De acuerdo con la investigación, Ramírez participó en el direccionamiento de licitaciones para favorecer a empresas específicas, las cuales posteriormente entregaban sobornos a cambio de los contratos. El fallo establece que el senador tuvo incidencia en al menos 13 procesos contractuales relacionados con obras en departamentos como Quindío y Tolima, cuyo valor conjunto rondaba los 90.000 millones de pesos.
Estos contratos fueron adjudicados a través de entidades como el Departamento de Prosperidad Social y la empresa pública Proyecta durante el gobierno de Iván Duque. Además de la pena privativa de la libertad, los magistrados impusieron una multa superior a los 19.000 salarios mínimos, equivalente a más de 22.000 millones de pesos.
El caso hace parte de una red más amplia que tuvo como figura central al fallecido senador Mario Castaño, quien admitió su participación en el esquema antes de morir en prisión. Según la Corte, aunque Castaño lideraba la estructura principal, Ramírez también dirigió su propia red dentro del entramado ilegal. En la sentencia se advierte que “Optó por no solo prestar su voluntad a los ilícitos objetivos trazados por la organización criminal sino que lideró la misma”.
La investigación también salpicó a otros actores, entre ellos el exdirector del DPS Pierre García, así como contratistas y exintegrantes de unidades legislativas vinculadas al caso.
Este escándalo se destapó en 2022, en medio de las elecciones legislativas, y derivó en múltiples capturas y procesos judiciales. La condena contra Ramírez tiene implicaciones políticas para el Centro Democrático, que pierde una de sus curules actuales en el Senado, aunque el dirigente no participó en las más recientes elecciones.
El fallo se conoce en un contexto político sensible, por lo que su impacto podría sentirse en el panorama electoral y en las dinámicas internas del partido, que hoy enfrenta uno de los golpes judiciales más fuertes de los últimos años.









