La situación de orden público en el sur del Tolima llevó al Gobierno Nacional a anunciar un aumento sustancial del pie de fuerza. Tras una reunión de alto nivel en Ibagué, el Ministerio de Defensa confirmó el envío progresivo de nuevos pelotones del Ejército y unidades especializadas para contener economías ilegales y estructuras armadas.
El Gobierno decidió subir el nivel de respuesta militar en el Tolima. Luego de un Consejo de Seguridad regional realizado en Ibagué, el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, confirmó que el departamento recibirá refuerzos del Ejército en los próximos meses, con énfasis en los municipios del sur, donde persisten amenazas asociadas a grupos armados residuales.
La decisión se tomó tras escuchar a alcaldes, autoridades civiles y mandos de la Fuerza Pública, quienes expusieron el impacto que están teniendo las economías ilegales y el accionar de estructuras criminales sobre la seguridad de las comunidades y la estabilidad institucional, en un año marcado por el proceso electoral.
De acuerdo con el anuncio, la Sexta Brigada será fortalecida con 13 nuevos pelotones, cuyo despliegue se hará de manera escalonada entre marzo y abril. Con estas unidades, el Ejército completará 18 pelotones operando de forma permanente en el territorio, lo que permitirá ampliar el control en zonas rurales y corredores estratégicos.
El refuerzo no se limitará a tropa regular. El Ministerio de Defensa también ordenó el envío de dos compañías del Comando contra Amenazas Transnacionales, unidades con entrenamiento especializado para enfrentar organizaciones criminales y grupos armados residuales que operan bajo lógicas de economía ilegal.
A este componente se sumará un apoyo clave en movilidad y control territorial: pelotones del Grupo Liviano de Caballería, dotados con vehículos blindados y motocicletas, que reforzarán la presencia en vías principales, áreas rurales y puntos considerados críticos por inteligencia militar.
Según lo expuesto en la reunión, la prioridad operativa estará en frenar el avance de estructuras armadas vinculadas al Frente Ismael Ruiz, evitar su expansión hacia nuevos municipios y recuperar presencia institucional en sectores donde la comunidad ha denunciado presión y temor.
Las autoridades insistieron en que el despliegue busca no solo resultados militares, sino generar condiciones de seguridad para la población civil y garantizar que el calendario electoral se desarrolle sin intimidaciones ni interferencias armadas.










