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Publicado sábado, Jul 26

Gentil Gómez la embarró: Nuevo Liberalismo lo desautoriza y lo advierte con demandas

La veeduría nacional del Nuevo Liberalismo le sacó tarjeta roja al candidato Gentil Gómez Oliveros por usar sin permiso sus logos en Melgar. Si no retira la propaganda, lo demandan y lo denuncian ante el CNE.

La veeduría nacional del Nuevo Liberalismo puso en jaque al candidato Gentil Gómez Oliveros tras detectar el uso indebido de sus símbolos en la campaña para la Alcaldía de Melgar. En un comunicado firmado por Carlos Pinilla, el partido aclara que no existe ningún pacto de coalición ni adhesión que autorice a Gómez a colgarse del reconocimiento de esta colectividad.

El oficio, que llega en plena carrera hacia las elecciones atípicas del 17 de agosto, es contundente:

El Nuevo Liberalismo “no suscribió acuerdo político de coalición o adhesión en apoyo a su candidatura” y exige el retiro inmediato de toda la propaganda que exhiba sus colores y logos, bajo apercibimiento de “iniciar acciones legales y remitir el caso al Consejo Nacional Electoral”.

Esta reprimenda tiene lugar después de que Gómez protagonizara un sonado rifirrafe interno en el liberalismo local al usar su influencia —e incluso el respaldo de la Representante Olga Beatriz González— para dejar fuera de la contienda al exconcejal Francisco Bermúdez, quien contaba con el aval local y departamental del Partido Liberal. Aquella maniobra, mal vista incluso por algunas figuras de la estructuras nacionales del partido, desembocó en un bochornoso episodio de tramoya: Gómez removió el aval rojo de Bermúdez sin consenso de las bases.

Ahora, renegar del aval de Bermúdez y, al mismo tiempo, intentar apropiarse del logo del Nuevo Liberalismo expone a Gómez como un candidato camaleónico y oportunista, capaz de torcer reglas a su conveniencia.

Gentil Gomez – Con el Aval no aprobado del Nuevo Liberalismo

La disputa pone de nuevo en juego la ética de su proyecto político: un aspirante que quita apoyos a un correligionario y luego presume vínculos inexistentes con otra colectividad, ¿cómo garantizará la transparencia de su gestión?

La Contraloría electoral, la Procuraduría y el CNE tienen sobre la mesa estas denuncias. De no corregir de inmediato su campaña, Gentil Gómez podría enfrentar no solo sanciones administrativas, sino también una eventual inhabilidad para ejercer cargos públicos.

En Melgar, el ruido político no amaina, lo que debía ser una contienda limpia se ha convertido en un tablero de artimañas y desplantes. El Nuevo Liberalismo ha dado la voz de alarma, si el candidato no retira el logo y aclara públicamente su falta de aval, los requerimientos judiciales estarán a la orden del día. Y con ello, su credibilidad quedaría profundamente dañada antes de llegar siquiera al tarjetón electoral.