La decisión de la alcaldesa Aranda de apartar a cercanos de Andrés Hurtado abre la puerta a cambios en las gerencias de IBAL, IMDRI, Infibagué y otras empresas públicas.
El reciente ajuste en el gabinete de la alcaldesa Johana Aranda, que dejó sin su cargo a varios secretarios cercanos al exmandatario Andrés Hurtado, plantea ahora si la sacudida también afectará a las cabezas de las entidades descentralizadas de la ciudad. Aquellos movimientos en secretarías como Infraestructura, Comunicaciones y Despacho General respondieron, según estrategas, al interés de la mandataria de distanciar su administración del influjo político de Hurtado y calmar las críticas del Centro Democrático.
Entre los puestos que podrían revisarse figuran las gerencias de servicios esenciales: Erika Palma (IBAL), Edilberto Pava (Infibagué), Sebastián Perdomo (IMDRI), Carlos José Corral (Gestora Urbana), Jorge Cabrera (USI) y Aquileo Medina (SETP). En particular, Perdomo estaría bajo lupa debido a tensiones con usuarios del IMDRI, mientras que Palma, al frente de la empresa de acueducto con reconocidos logros, es vista como la pieza más codiciada de la influencia hurtadista.
En contraste, el gerente de Ibagué Limpia, Milton Restrepo, parece contar con la confianza total de Aranda, gracias a una gestión sin mayores tropiezos.
Con esta ola de remociones en el nivel directivo, la Alcaldía busca consolidar su independencia en el escenario local y responder al llamado de su alianza política de dar voz a otros sectores. La próxima semana, en la próxima sesión de gabinete, podría confirmarse si estas forjas de poder finalmente alcanzan a las empresas públicas de Ibagué.










