La Misión de Observación Electoral en el Tolima solicitó a la Procuraduría Regional abrir investigación por la visita del precandidato presidencial Abelardo de la Espriella al Conservatorio del Tolima y, en particular, por el uso del Salón Alberto Castilla durante una jornada en la ciudad.
La Misión de Observación Electoral en el Tolima —la organización que vigila el cumplimiento de las reglas electorales en la región— presentó una denuncia formal ante la Procuraduría Regional del Tolima tras la difusión de videos y publicaciones que muestran al precandidato en el interior del conservatorio y en el Salón Alberto Castilla. La solicitud de la MOE busca que la Procuraduría verifique si hubo alguna participación indebida en política por parte de directivos de la institución.
Según Cristian Martínez, coordinador de la MOE en el departamento, “Una vez conocimos los hechos a través de las redes sociales en tempranas horas, transmitimos directamente una solicitud de investigación a la Procuraduría del Tolima”. La petición se apoya en registros públicos y en la preocupación de la comunidad estudiantil y cultural por el uso de un escenario público en plena campaña electoral.
El rector del Conservatorio, James Enrique Fernández Córdoba, dijo a medios que la visita no tuvo connotación política y la describió como un encuentro para mostrar un “sitio emblemático” de la ciudad: “Me manifestaron que el ciudadano Abelardo de la Espriella, candidato a la Presidencia, tenía unos actos públicos en horas de la tarde en la ciudad de Ibagué, pero que llegaba temprano y querían mostrarle un sitio emblemático de la ciudad, que, si podía mostrarles el Conservatorio”, explicó en entrevista. Esa explicación no apaciguó las críticas de estudiantes y algunos actores culturales.
Estudiantes y músicos hicieron notar la tensión: varios reclamaron que el acceso a espacios del Conservatorio suele ser restringido para la comunidad y cuestionaron que se haya permitido el ingreso del precandidato y el uso de instrumentos y escenarios institucionales en un contexto preelectoral. La MOE, además, señaló que corresponderá a la Procuraduría “verificar si aquí se pudo haber transgredido la norma o si es normal la visita de un candidato presidencial a instituciones públicas donde usualmente está restringido el acceso de ciudadanos”.
La polémica suma voces y exige claridad: la Procuraduría Regional tendrá ahora el papel de determinar si hubo falta disciplinaria del rector o si el hecho se ajusta a la normatividad sobre uso de bienes del Estado en campaña. Mientras tanto, la discusión sobre los límites entre la promoción cultural y la actividad proselitista sigue abierta en Ibagué.










