El presidente afirmó que en el Tolima “se robaron la comida de los jóvenes y niños”; la gobernadora defiende la cobertura del programa y aporta cifras sobre raciones y sedes atendidas.
El debate por el manejo del Programa de Alimentación Escolar (PAE) en el Tolima se tensó después de que el presidente Gustavo Petro denunciara presuntos desvíos en la ejecución del programa y apuntara directamente al departamento por el uso indebido de recursos. En su intervención el mandatario afirmó: “Se robaron la comida de los jóvenes y niños en los colegios… con la plata de la comida de los niños pobres compran el voto de los padres. Aquí tiene que haber auditoría… el que haga eso se va para la cárcel. Nosotros no entregamos plata para que en el Tolima se la roben”.
La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, rechazó las imputaciones y defendió la gestión del PAE en el departamento, aportando cifras de cobertura: dijo que en 2024 el programa benefició a 85.610 menores y que en 2025, a la fecha, hay 85.988 beneficiarios, con la meta de alcanzar 91.000 al cierre del año; añadió que el PAE llega a 1.564 sedes educativas (1.400 en zonas de difícil acceso) y que se entregan diariamente 50.184 raciones en rural y 35.804 en urbana. Matiz enfatizó: “Actualmente, el PAE se está prestando desde enero a quienes lo necesitan en el Tolima; nadie se lo ha robado” y advirtió contra convertir el tema “en un revanchismo mediático-político” o en acusaciones sin fundamento.
Las tensiones incluyen pedidos de auditoría por parte del Gobierno nacional y llamados a transparencia por parte de la Gobernación. La administración departamental también alertó que, si no se asignan recursos adicionales, a partir del 1 de octubre cerca de 91.000 estudiantes podrían quedarse sin ración escolar, por lo que hizo un llamado a coordinar con el Gobierno Nacional para asegurar la continuidad del programa hasta el final del calendario escolar.










