La Superintendencia prolonga la medida de intervención forzosa de Sanitas EPS por persistentes incumplimientos financieros y de servicio.
La Superintendencia Nacional de Salud (SuperSalud) anunció que ha decidido prorrogar por un año la intervención administrativa que pesa sobre Sanitas EPS, medida que se instauró el 2 de abril de 2024. La decisión se fundamenta en la persistencia de irregularidades en el manejo financiero y en la prestación de servicios a los usuarios.
Durante el proceso de intervención se identificaron problemas significativos, como un aumento en los gastos operativos que superó los 104 mil millones de pesos y la detección de irregularidades en la gestión de contratos, incluyendo 64 acuerdos de arrendamiento por un valor anual de 56 mil millones de pesos. Además, se han registrado deficiencias en el suministro y distribución de medicamentos, afectando la calidad de atención que reciben los afiliados.
Este anuncio se produce en medio de una crisis generalizada en el sistema de salud colombiano, donde las deudas con hospitales y clínicas han superado los 20 billones de pesos. En respuesta a esta situación, el grupo Keralty, al que pertenece Sanitas, ha solicitado un arbitraje internacional ante el Ciadi del Banco Mundial, reclamando una indemnización que supera los 1.2 billones de pesos.
La Superintendencia enfatiza que la extensión de la intervención es necesaria para proteger a los usuarios y corregir las irregularidades detectadas en la gestión de la entidad.










