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Publicado miércoles, Abr 09

Tolima podría declarar calamidad pública por brote de fiebre amarilla

Ante 22 muertes y 364 casos reportados, la gobernadora Matiz evalúa medidas para afrontar la situación, incluyendo la declaración de calamidad pública, y lanza el «Plan de Semana Santa» para combatir la enfermedad.

En el Tolima, el brote de fiebre amarilla continúa generando alarma y tensiones en las autoridades y la ciudadanía. La gobernadora Adriana Matiz confirmó este martes que se han registrado 22 muertes y 364 casos de fiebre amarilla en el departamento, de los cuales 292 ya han sido descartados tras las investigaciones epidemiológicas. Este preocupante escenario ha llevado a las autoridades locales a contemplar la posibilidad de declarar calamidad pública, lo que marcaría un paso decisivo en la lucha contra la enfermedad.

La mandataria anunció que el próximo viernes se convocará un Consejo Departamental de Gestión del Riesgo para analizar a fondo la situación y definir las medidas preventivas y de control que sean necesarias. “Vacunas aplicadas, llevamos más de 68.000 vacunas que se han aplicado en el departamento y seguimos con unas jornadas agresivas, en el buen sentido de la palabra, de vacunación en el Tolima”, destacó Matiz, subrayando el esfuerzo realizado a través de intensas campañas de inmunización.

Para reforzar la respuesta ante el brote, se ha planificado la instalación de puestos de vacunación en zonas estratégicas como el Aeropuerto Perales, la Terminal de Transportes de Ibagué y en los principales corredores de los municipios afectados. Adicionalmente, fuentes del sector salud han señalado que se está evaluando ampliar la cobertura a través de unidades móviles en áreas de difícil acceso, lo que podría garantizar que más personas reciban la vacuna oportunamente.

La gobernadora también puso sobre la mesa su «Plan de Semana Santa», en el cual la lucha contra la fiebre amarilla será uno de los temas centrales. Según Matiz, “No solamente estamos invitando a que la gente se vacune, sino que además de eso, estamos estableciendo esos puestos de control y estamos evaluando la posibilidad de decretar la calamidad pública. Además, vamos a firmar con todos los alcaldes porque va a ser obligatoria la presencia de todos los alcaldes el pacto contra la fiebre amarilla”. Esta iniciativa busca un compromiso conjunto de los gobiernos municipales del Tolima para frenar la propagación de la enfermedad, fortaleciendo la red de vigilancia y respuesta de emergencia.

El brote de fiebre amarilla en el Tolima se suma a una serie de dificultades en materia de salud pública que han afectado a diversas regiones en Colombia en los últimos años, y expertos internacionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) han señalado que una respuesta rápida y coordinada es fundamental para contener futuros brotes. La situación se presenta en un contexto de alta movilidad y variaciones climáticas que facilitan la proliferación de mosquitos, el principal vector de la enfermedad, lo que hace indispensable una acción transversal entre el gobierno central, regional y local.

Con la posible declaración de calamidad pública, se espera que el Estado movilice recursos adicionales y flexibilice algunos procedimientos para responder de manera inmediata a las emergencias sanitarias, protegiendo así a la población vulnerable y garantizando el acceso a la atención médica oportuna.