Tras más de dos horas de encuentro a puerta cerrada, ambos mandatarios destacaron el tono productivo y abordaron temas como el narcotráfico, Venezuela y energía. La cita abrió una ventana para recomponer la relación bilateral.
El presidente Gustavo Petro sostuvo este martes un encuentro privado de más de dos horas con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca. La reunión que se realizó a puerta cerrada y sin el protocolo habitual para visitas de Estado, fue calificada por Petro como un “9” de 1 a 10 respecto a sus expectativas y por Trump como “muy productiva”.
Durante la cita, los mandatarios conversaron sobre la lucha contra el narcotráfico, la situación en Venezuela y posibilidades de cooperación energética, entre otros temas regionales. Fuentes diplomáticas y la prensa señalan que Petro expuso avances y propuestas en materia de lucha antidroga y presentó una lista de objetivos para cooperación, mientras que ambos gobiernos acordaron mantener el diálogo.
El intercambio público tras la reunión mostró gestos de reconciliación. Trump le dijo a Petro: “Gustavo, un gran honor. Amo a Colombia”, y le entregó una copia autografiada de su libro; Petro, por su parte, publicó en redes parte de la dedicatoria y declaró que el encuentro abrió “caminos” entre ambos países. En la sala también hubo momentos de cordialidad visibles en las imágenes compartidas por las oficinas presidenciales.
La visita y la conversación se producen en un contexto de fuertes tensiones previas entre ambos líderes —incluidas sanciones y acusaciones mutuas— por lo que este encuentro supone, al menos por ahora, un intento de recomponer la agenda bilateral. Analistas consultados advierten que, pese al tono afable, las decisiones concretas sobre sanciones o descertificaciones requieren pasos formales y tiempo para traducirse en políticas públicas.
La Casa Blanca y la Presidencia de Colombia informaron que mantendrán canales de trabajo sobre los temas abordados; mientras tanto, el acto fue leído como una señal de disposición al diálogo por parte de ambas administraciones, aunque observadores llaman a la prudencia sobre los resultados concretos a corto plazo.










